
Quizás no fue, por una lesión o retiro del adversario, la manera más linda de llegar a una nueva final de Copa Davis pero la sonrisa, la alegría a los argentinos que gustan del tenis hoy no se las borra nada.
Quizás el partido Del Potro lo hubiera ganado igual, Novak Djokovic, que solo había perdido dos partidos hasta hoy en lo que va del año ante Federer y otro también por retiro ante Murray, dijo no va más cuando el partido estaba 7-6 (5) y 3-0 el tandilense arriba.
Quizás a efecto de lo que pasó en el 2008 en Mar del Plata es mejor que la serie final ante España sea de visitante sin problemas en la elección de la superficie, en la repartición del dinero y ya más maduros tanto Juan Martín como David parecen haber encontrado la forma de mantener una relación cordial sin ser amigos y tirar para el mismo lado en pos de un objetivo.
Quizás una vez más nos ilusionemos y Nadal nos despierte de ese sueño. Pero pensado en los nuestros, en legión argentina, y sus edades quizás sea esta la última chance que tengamos de alcanzar la ensaladera asique porque no soñar con que esta vez sea la vencida.
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